jueves, 12 de noviembre de 2009

Algunas mentiras de la historia

Las tres carabelas de Colón sólo fueron dos. La pinta y la Niña. Porque la tercera
nave que participó en el descubrimiento de América era una nao, otro tipo de
barco de mayor tamaño. Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó Santa
María.

En casablanca, Bogart nunca pronuncia la frase: “Tócala otra vez, Sam”. En realidad,
la frase exacta es: “Tócala Sam, Toca as time goes by”, y la recita Ingrid
Bergman. Para acabar de arruinar el mito, el actor que hacía de Sam (Dooley
Wilson) sólo cantaba, ya que no sabía tocar el piano. El acompañamiento se incorporó
en el estudio.

Los vikingos no llevaban cascos con cuernos. Fue una invención del pintor sueco
Gustav Malstrom en las ilustraciones que realizó en 1820 para el poema épico
Frithiof’s Saga. El propósito de estos cuernos irreales era retratar a los feroces
guerreros del Norte como seres casi demoníacos.

Sherlock Holmes nunca dijo: “Elemental querido Watson”. En las novelas de Conan
Doyle, el famoso detective sí pronuncia la palabra “elemental”, pero nunca
acompañada por la muletilla. La frase, tal y como la conocemos, fue escrita para
el guión de una película protagonizada por Basil Rathbone en 1939.

Los piratas no enterraban sus tesoros. O lo hacían demasiado bien, porque nunca
ha aparecido ninguno. Lo normal era que dilapidaran el botín en sus pillajes en
las tabernas, los burdeles y las casas de juego de la isla de la Tortuga.

Los reyes magos no eran tres. El Evangelio según San Mateo sólo menciona la visita
de unos magos de Oriente, pero no especifica su número, y ni siquiera dice
que fueran reyes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario